Mayor Salud

Mayor Salud – Mayor estabilidad financiera con el ahorro | @UTalcaTV

Prof. Miguel Bustamante, investigador del Centro Interuniversitario de Envejecimiento Saludable (CIES) y académico de UTalca. 

 

El ahorro puede marcar una diferencia significativa en la vida de una familia, ya que les brinda una mayor estabilidad financiera y la capacidad de hacer frente a imprevistos o trabajar hacia objetivos a largo plazo.

 

Además, permite un respaldo ante emergencias como problemas de salud, reparaciones en el hogar o la pérdida del empleo. También la creación de oportunidades como permitir la compra de una vivienda propia o emprender un negocio.

 

Pero ¿Cómo empezamos a ahorrar?

 

Primero es necesario realizar un seguimiento de los ingresos y gastos llevando un registro detallado de estos, para identificar áreas donde puede reducir gastos y encontrar oportunidades para ahorrar.

 

Segundo. Elaborar un presupuesto que contenga un registro semanal o mensual de los ingresos y gastos. En este sentido, verificar si realmente se necesita comprar o solventar ciertos productos o servicios. Por ejemplo, se puede optar por cocinar en casa en lugar de comer afuera o buscar ofertas o descuentos al hacer las compras.

 

Tercero: Establecer metas claras. Esto quiere decir, definir los resultados financieros específicos que se desean lograr a través del ahorro. Por ejemplo, pagar una deuda, comprar algún producto o tener dinero para las emergencias. 

 

Finalmente mantener la disciplina y revisar regularmente si se está cumpliendo con las metas acordadas. 

 

Es importante también, celebrar los logros alcanzados, ya que, si se asigna al ahorro una alta prioridad, la persona estará en el camino correcto para una mayor estabilidad financiera y podrá alcanzar sus metas a largo plazo.

Mayor Salud – ¿Cómo fortalecer el sistema inmunológico? | @UTalcaTV

Marcelo Alarcón, investigador del Centro Interuniversitario de Envejecimiento Saludable (CIES) y académico de UTalca.

El sistema inmunológico es una red de diferentes órganos, entre ellas podemos mencionar las células como los glóbulos blancos y tejidos que trabajan en conjunto. 

Este sistema es fundamental, dado que la principal función es proteger nuestro cuerpo de invasores externos tales como bacterias, virus, hongos o toxinas. En este sentido, existen recomendaciones para fortalecer nuestro sistema inmunológico tanto para público general como para las personas mayores.

Entre las sugerencias se encuentra: comer saludable, estar físicamente activo, dormir lo suficiente e hidratarse. Hacer ejercicio entre 30 a 60 minutos mejora la inmunidad y ayuda a manejar el estrés.

También consumir vegetales y en general alimentos con propiedades antioxidantes, así como aquellos ricos en vitamina C.

De esta manera podremos ayudar al cuerpo a combatir infecciones y enfermedades.

Mayor Salud – “Enfermedades bucales en personas mayores”

Dra. Soraya León, investigadora del CIES y académica de la UTalca

Las enfermedades más prevalentes en las personas mayores son la caries dental, específicamente aquella que se ubica en la raíz del diente denominada caries radicular y las enfermedades de las encías o también llamadas periodontales.

Pero cómo mitigar estas afecciones bucales…

En el caso de la caries dental o caries radicular la principal causa es el azúcar, por lo tanto, es ideal disminuir el consumo de este producto en cantidades que no sean más allá de lo equivalente a 10 cucharaditas de té al día, además de consumir mucha agua en vez de líquidos azucarados o ácidos. 

Por otra parte, en relación con las enfermedades de las encías, es muy importante no fumar y tener controladas las enfermedades sistémicas como es el caso de la diabetes.

Mantener los dientes sanos durante toda la vida, lo podemos lograr con estilos de vida saludables, es decir, alimentación sana, lo más natural posible, con mucho líquido, un cepillado o higiene bucal regular dos veces al día y controles con su odontólogo u odontóloga como mínimo una vez al año. 

Además, el tener un estilo de vida saludable va a determinar un menor riesgo de presentar enfermedades sistémicas como, por ejemplo, hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares muchas de las cuales tienen directa relación con la salud bucal.

Las enfermedades periodontales o de las encías están muy relacionadas con las enfermedades sistémicas. Por ejemplo, si no tenemos un buen control glicémico va a existir mayor inflamación de las encías, y viceversa, si no controlamos la inflamación de las encías, habrá un aumento en los valores de la glicemia, haciendo que la persona esté descompensada respecto a su diabetes. Por otro lado, el hábito del tabaco predispone a un mayor riesgo de presentar enfermedades de las encías y también de cáncer bucal, por ello es tan importante el dejar de fumar o evitar este hábito ya que no sólo afecta a la salud general, sino que también a la salud bucal.

Otro aspecto importante de mantener la salud de las encías es que se ha visto que cuando existe la enfermedad periodontal hay presencia de ciertos patógenos periodontales que se han relacionado con riesgo de Enfermedad de Alzheimer, por lo tanto, cuidar la salud de las encías sería un factor protector para dicha enfermedad. De igual forma, estos patógenos periodontales, para el caso de personas con dependencia severa o postrados, se ha visto que al no tener un aseo bucal se irían a las vías respiratorias produciendo neumonía por aspiración y por lo tanto, mayor riesgo de mortalidad. De ahí la importancia de enseñar a los cuidadores a realizar un cepillado bucal al menos 1 vez al día, utilizando un antimicrobiano como la clorhexidina, para prevenir el riesgo de mortalidad de estas personas a su cuidado.

Mayor Salud – “La importancia de administrar bien los gastos”

Miguel Bustamante, investigador del Centro Interuniversitario de Envejecimiento Saludable (CIES) y académico de UTalca. 

“La importancia de administrar bien los gastos”

Los gastos son la suma de los usos que hacemos de los ingresos o de los recursos ahorrados. Una lista de gastos comunes de una familia, por ejemplo, puede ser en vivienda, alimentación, aseo, transporte, salud, educación, cuidado infantil, teléfono móvil, internet, y deudas, entre otros.

En este sentido el control de los gastos es fundamental, ya que le permite a la persona o familia tomar mejores decisiones financieras, ahorrar para el futuro y priorizar las necesidades.

Ahora bien ¿Cómo organizamos estos gastos?

Lo primero es realizar un seguimiento de los ingresos, es decir, definir todo aquello que la persona o familia recibe. Se incluye el salario e ingresos adicionales.

El segundo paso es enumerar los gastos fijos. Incluir el arriendo o la hipoteca, servicios básicos como la electricidad, el agua, y el gas, entre otros. También el seguro del hogar, los préstamos, el seguro de salud y pagos regulares.

En tercer lugar, es importante establecer categorías de gastos, por ejemplo: en vivienda, alimentos, transporte, salud, educación, entretenimiento. Otro punto es estimar los gastos variables. Estos son los que pueden cambiar de un mes a otro. Si no se tiene registro de esto, se puede estimar un promedio mensual basado en la experiencia.

Luego de enumerar los gastos, se priorizan las necesidades, las obligaciones financieras y se establece un presupuesto mensual que refleje los ingresos y los egresos.

Finalmente se trata de organizar los gastos de la familia de manera efectiva. Hay que asegurar que la planificación sea en base a la realidad de la persona o familia, es decir, vivir dentro de las posibilidades. El control de gastos colabora con asegurar un futuro financiero sólido.

De esta forma, las finanzas podrán organizarse de una forma más ordenada y permitirá entender las capacidades financieras que se tiene.

Mayor Salud – “Mejorar la condición física”

Jessica Espinoza, investigadora del Centro Interuniversitario de Envejecimiento Saludable (CIES) y académica de UTalca.

Cuando hablamos de la condición física, nos referimos a la capacidad para realizar nuestras tareas diarias con vitalidad, mayor eficiencia y en forma segura. Al respecto, para mantener una buena condición física es importante una alimentación balanceada, de esta manera evitamos los cambios antropométricos como son la acumulación de grasa corporal u obesidad o la pérdida de masa muscular, por otro lado, es importante la calidad del sueño y el ejercicio físico que es fundamental. 

Respecto a la actividad física, tiene que ser multimodal, es decir, que incluya todas las capacidades físicas motoras tales como, la flexibilidad y el estiramiento al inicio y final de la sesión de ejercicios.

Se debe incorporar la fuerza al menos 2 veces por semana progresando la carga, es decir ejercicios en que la persona tenga que vencer una resistencia que puede ser el propio peso corporal o resistencias externas como bandas o pesas. Es importante también incluir ejercicios de potencia muscular, es decir la capacidad de generar fuerza con velocidad por ejemplo levantarse y sentarse rápido de una silla la mayor cantidad de veces en un tiempo determinado (por ejemplo, en 30 segundos). 

Además, ejercicios que incorporen la resistencia cardiorrespiratoria como caminar que es un ejercicio aeróbico, mínimo 30 minutos o 10 mil pasos diarios que es lo recomendable. Ejercicios de equilibrio, para evitar las caídas, por ejemplo sostener el cuerpo en punta de pies y luego talones con apoyo de una silla, progresando a ejercicio sin apoyo, o con un bastón y ejercicios de coordinación. Es importante también estimular la memoria con ejercicios simples como recordar qué comimos el día anterior al desayuno, almuerzo y cena, por ejemplo, o realizar los ejercicios físicos incorporando una tarea cognitiva como sumar y restar cierta cantidad. 

Mientras antes se comience a realizar el ejercicio físico y cuidar los hábitos, mayor va a ser la reserva funcional para evitar un declive brusco de la condición física,  por lo tanto mientras antes, mejor.

Mayor Salud – “Higiene dental y caries: Recomendaciones”

Dra. Soraya León, investigadora del CIES y académica de la UTalca

La higiene dental es el segundo peldaño de la salud bucal, después de una dieta saludable. Es necesaria ya que inevitablemente comemos alimentos procesados, por lo que no basta la autolimpieza que hace la propia saliva o los alimentos naturales al moverse por la boca.

Es aún más crucial en aquellas personas dependientes de un tercero para mantener la higiene.

Se ha evidenciado que personas que tienen compromiso funcional, que están dependientes severos o postrados, al no tener higiene bucal acumulan microorganismos asociados a las encías que les producen enfermedades, esto porque al no cepillarse la boca se tragan esos patógenos periodontales los que se van a los pulmones y vías respiratorias, lo que pueden producir a una neumonía por aspiración y por lo tanto la muerte.

Para realizar la higiene dental es ideal contar con un cepillo simple de mango recto cabezal pequeño y usar una pasta que contenga entre 1000 a 1500 ppm de flúor. En Chile nosotros contamos con productos que están en esos parámetros, entre 1.100 a 1,450 ppm de flúor. 

A través de este compuesto remineralizamos las estructuras dentarias en el caso de que nuestra dieta contenga azúcares.  Se recomienda como mínimo dos cepillados al día, uno en la mañana y otro en la noche, idealmente sin enjuagar la boca después del cepillado, solo escupir para así mantener el efecto del flúor, ya que no hay riesgo de ningún tipo de intoxicación. 

Además, se debe usar higiene interproximal, eso puede ser con seda o hilo dental, y si hay mucha separación entre los dientes, la persona puede utilizar cepillos interproximales.

Para el caso de las personas que utilizan prótesis dentales removibles, es muy importante también mantenerlas higienizadas. Lo básico es retirarlas de la boca y limpiarlas al menos 2 veces al día utilizando un cepillo para prótesis (diseñado especialmente para un buen agarre manual) o en su defecto una escobilla para uñas de cerdas blandas u otro cepillo de dientes sólo para usarlo con las prótesis. Cepillarlas usando unas gotas de jabón líquido y enjuagarlas con agua. No se recomienda el uso de pastas dentales ya que tiene microabrasivos que rayan la superficie del acrílico de la prótesis. Además de esta limpieza mecánica de las prótesis, se deben higienizar al menos 1 vez a la semana con unas pastillas efervescentes en base a peróxidos de hidrógenos disponibles en el comercio. Se dejan en agua tibia junto a la pastilla por el tiempo indicado por el fabricante y posteriormente se enjuagan con agua antes de usarlas. Si no se cuenta con estas pastillas, se puede usar hipoclorito de sodio de uso doméstico para aseo, diluido en agua en una proporción de 9 partes de agua por 1 de hipoclorito). Además, es importante retirarse las prótesis en la noche al dormir para que los tejidos de la boca descansen.

Por último, no olvidar controlarse con su dentista al menos 1 vez al año, todo dependerá del riesgo de enfermedades bucales, donde podría realizarse controles cada 3 o 6 meses o hasta 1 año.

Mayor Salud – “El movimiento para un envejecimiento saludable”

Jessica Espinoza, investigadora del Centro Interuniversitario de Envejecimiento Saludable (CIES) y académica de UTalca.

Cualquier movimiento corporal producido por los músculos y que genere un consumo de energía se entiende como actividad física, por lo que moverse durante el tiempo de ocio o desplazarse es una actividad física.

Si somos sedentarios, dejamos de activar los músculos y por consecuencia, se altera la función de éstos, y eso va a impactar en nuestra capacidad funcional o la capacidad que tenemos de realizar actividades de la vida diaria. 

En este sentido, el sedentarismo es uno de los principales factores de riesgo de mortalidad por enfermedades crónicas. Las personas con un bajo nivel de actividad física tienen un riesgo de muerte entre un 20 y un 30 por ciento mayor, en comparación con las personas activas.

De acuerdo a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, las personas mayores debieran realizar actividad física moderada, aproximadamente 30 minutos, 5 veces por semana y a una intensidad que acelere de forma perceptible el ritmo cardiaco y que permita mantener una conversación. Algunos ejemplos son caminar a paso rápido y bailar.

También es recomendable realizar actividad física intensa durante 75 a 150 minutos.  Nos referimos a aquellos ejercicios que requieren una alta cantidad de esfuerzo y provocan una respiración más rápida y aumento de la frecuencia cardiaca. Como, por Ejemplo: Ascender a paso ágil una escalera o subir una cuesta. 

Además, se puede combinar, a lo largo de la semana, con otro tipo de actividad física, como actividades aeróbicas, flexibilidad, equilibrio y fuerza. 

Los ejercicios permiten mejorar la capacidad funcional y prevenir las caídas. Por esto, los invito a moverse y disminuir los tiempos que pasamos sentados. 

Se puede distribuir el tiempo y hacer actividad física moderada 10 minutos en la mañana, otros 10 al mediodía y finalizar con 10 minutos en la tarde, de manera acumular los 30 minutos diarios y así progresivamente movernos más.

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